Bebés que se demoran en hablar


Bebés que se demoran en hablar
Los nuevos padres de bebés son instruidos con anterioridad a que se realice el nacimiento, sobre las etapas y ciclos de desarrollo del niño o niña. Aspectos como cuando debe caminar o cuando debe comenzar a hablar, son dos de los aspectos que más preocupan a la madre y por ello le realizan seguimiento al bebé para que no sientan que se va a presentar retrasos en su desarrollo. Preguntas como si debe hablar al año o con anterioridad, se ponen en la mesa para discutir entre las familias y los especialistas.

Por ello, comienza a preocupar a la madre cuando pasa el año de largo y nada que el niño emite sus primeras palabras. Se buscan métodos de ayuda, al psicólogo infantil, conseguirle una mascota, preguntarse si el niño tiene algún problema físico que le impida su desarrollo normal. La presión aumenta cuando ves a tu alrededor otras madres con sus bebes de la misma edad, que parecen más una cotorras y loros, porque hablan hasta por los codos.

Es indudable que el ser humano fue concebido como una máquina perfecta, en donde cada cosa y evento tiene su lugar y su tiempo, incluyendo el hablar para comunicarse e interactuar con otras personas de su edad y con los adultos mayores, que en estas etapas de la vida son cruciales para el sano crecimiento. Pero también es bueno anotar que cada persona es independiente en cuanto a sus necesidades, y puede darse el caso de que algún bebé necesite de un mayor tiempo para comenzar a emitir sus primeras palabras, sin que se convierta en un trauma o problema para la familia.

Algunos especialistas analizan que los bebés que comienzan a hablar a los dos años o en meses cercanos a este periodo, después compensan el tiempo perdido, si se pudiera decir de esta manera, y logran sin ningún problema desarrollarse en forma integral como lo hacen lo niños que hablaron más temprano. Esta actividad de comunicación también se propicia cuando ingresan a cursos de estimulación y cuando interactúan con otros niños de su misma edad, al ingresar al colegio o a los jardines infantiles.

La frase de ser o no ser, esa es la cuestión, se podrían aplicar perfectamente a los bebés en lo que atañe a hablar o no hablar, más temprano o tarde. Por lo que se recomienda a los padres que sin descuidar el crecimiento paulatino y natural de sus bebés, dejen de preocuparse por si hablaron más o menos temprano. El cuerpo es sabio y su crecimiento necesita de unos tiempos propios a cada niño.

Eso sí, lo primordial es que los niños sean alimentados físicamente y emocionalmente, en forma abundante y nutritiva, para que sean sanos y felices, en el presente y en el futuro. Porque los primeros años de vida marcan el camino para todos los restantes.


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