El sueño en el bebé


El sueño en el bebé
De un día para otro tu vida se ha convertido en algo que los amigos, todavía solteros, se valen para burlarse: una pesadilla que parece interminable.
Cansada las 24 horas, ojeras por el piso, los ojos rojos cuál vampiro sediento de sangre fresca. Los motivos: tu bebé no duerme, o, en el mejor de los casos, no lo hace cuando debiera.

Lo primero sería descartar las causas patológicas que pueden afectar el sueño de la criatura
algún dolor o molestia, alguna enfermedad, etc.
De seguro estarás pensando que tu vida ya nunca sera la misma. A no desesperar, todos los padres en algún momento tuvimos que pasar por ello y aquí estamos, escribiendo para trasmitir experiencias.

A dormir se aprende, lo cuál nos indica que tenemos que enseñarle Lo primero, no desesperes. El dormir es un aprendizaje, y lo más probable y lo único seguro es que tu bebé, no tiene idea de tus necesidades, por lo que todavía no a aprendido los tiempos de la familia para descansar ni los tiempos impuestos por las reglas sociales con las que nos regimos cotidianamente.

El sueño, tanto para los padres como para los bebés, es una necesidad fisiológica, pero en este caso quienes más necesitan dormir son los críos, porque durante el descanso es cuando fijan en su memoria los conocimientos aprendidos, y además ayuda a desarrollar de manera correcta su sistema nervioso, que como es sabido está en pleno proceso de desarrollo. Es por eso, que la falta de sueño en exceso puede afectar el desarrollo mental y emocional de la criatura, lo que terminara afectando su sociabilidad.

Lo más aconsejable es fijarse metas que resulten alcanzables. Que un recién nacido, duerma toda la noche, unas cinco horas, ya de por si es todo un logro. Pero a no desesperar, a medida que vaya creciendo, las horas de sueño irán en aumento.

Tendrás que asegurarte que nada pueda perturbarle el sueño. La mejor forma es instalarlo desde un primer momento en su habitación, cuanto más temprano mejor. Puede que esto te haga sentir insegura, entonces puedes recurrir a la tecnología y colocar algún tipo de trasmisor de esos que existen en el mercado y que te da acceso directo al bebé. Es muy importante que el niño aprenda desde el principio que ese es su lugar, el lugar donde descansar y jugar para que se sienta seguro. No es aconsejable dormir en la misma habitación con el niño, esto afectará a la larga la relación de pareja, al punto tal de que pueden perder intimidad.

Tendrás que asegurarte, cuando el bebe haya alcanzado los seis meses de vida evitar alimentarlo más alla de las 9 o 10 de la noche, ya que necesita su tiempo para hacer la digestión antes de ponerlo a dormir, con esto estarás evitando el reflujo. También debes ponerle ropa cómoda y no excederse con el abrigo. Recuerda, el bebé tiene como termómetro a su mamá, si la madre tiene frio, el también, si tiene calor también el lo tendrá. Ahora es solo cuestión de paciencia, ya aprenderá y nosotras, también.


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