Las primeras contracciones

Las primeras contracciones
Ya se acerca el momento del parto. Las sensaciones que experimentas son muy intensas. Mucha emoción y expectativa por el momento que te va a tocar vivir, pero también preocupación, inseguridad y temor por el momento del parto.
De buenas a primeras, gracias a un delicado mecanismo hormonal, se desencadena el trabajo de preparto. Comienzan las primeras contracciones.

De qué se trata

Se trata del endurecimiento notable del músculo uterino. El útero es una bolsa de musculatura donde se asienta el saco amniótico, una bolsa de membrana donde se encuentra el feto cómodamente ubicado durante todo el embarazo. 

La sensación de las contracciones ya te debe resultar familiar, dado que desde la semana 17 de embarazo se experimentan las contracciones de  Braxton Hicks. La finalidad de las mismas es facilitar el fluido sanguíneo hacia la placenta.
Estas “falsas” contracciones suelen ser sin dolor, y se presentan en forma irregular, a diferencia de las contracciones del verdadero trabajo de parto, que se producen a intervalos regulares, y vienen asociadas con sensaciones de dolor.
Las contracciones del trabajo de parto son más duraderas, pueden durar entre 90 y 120 segundos cada una. Paralelamente, por lo general se produce la expulsión del tapón mucoso que bloquea la entrada del útero. Asimismo, se rompe la bolsa amniótica, y se pierde el líquido.

Luz, cámara, acción

Una vez que este desprendimiento se produce, ya no hay marcha atrás. Debes aprovechar entre contracción y contracción, donde cesa el dolor, a realizar ejercicios respiratorios, que permitan la total oxigenación tanto de la mamá como del bebé.

Comienza la dilatación del cuello uterino, para permitir el paso del bebé, entre 4 y 10 centímetros. Las contracciones se vuelven más dolorosas.

Hacia las etapas finales del trabajo de parto, la mujer siente la necesidad urgente de pujar. El parto está cerca.

No hay que ponerse nerviosa, la raza humana hace muchos años que se reproduce de esta forma, y si la mayoría de las mujeres lo logra sin mayores complicaciones, tú también puedes hacerlo.

No debes apresurarte a acudir a la maternidad, por lo general el trabajo de parto dura varias horas. Por lo general el punto determinante es la ruptura de la bolsa.

Recuerda que tu cuerpo está perfectamente preparado para superar este trance, es un hecho natural de la vida, y el dolor y las incomodidades se olvidan muy rápidamente, tan pronto tengas a tu bebé contigo.


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