Hoy en día, con el gran avance conocido en materia de psicología infantil, es sabido que un niño que no ha sido motivado en sus inquietudes o contenido en su desarrollo presenta serios problemas de relación con su entorno social, acarreando esta problemática a su descendencia y a sus pares sociales.
Es preciso entonces que quienes tengan hijos opten por informarse respecto de los mismos, sobre sus gustos y costumbres, sobre sus amistades e inquietudes. Valorando cada momento con ellos y priorizando la palabra y la comprensión por encima de cualquier otro estímulo.
Hallándonos en una época en que el flujo de información es acelerado, la utilización de los medios de entretenimiento como forma de contacto e integración puede se definido como un aliado si se utiliza sabiamente, tratando de no perder de vista que la meta primera es fortalecer el vínculo y generar momentos anecdóticos para los niños.
Quienes no cuenten con esta posibilidad deben entender que lo importante no es la utilización de un artefacto puntual o la asistencia a determinado evento sino el momento compartido con el infante, ya sea mediante la lectura de un cuento, la realización de un proyecto en conjunto ( mediante cualquier tipo de juego) o la contención que le significará si es escuchado cuando expresa una idea u opinión por más insignificante que parezca.